Consejos Al Contratar Con El Estado

Seguramente siguiendo noticias en la prensa habrás leído o escuchado sobre contratos multimillonarios celebrados con el Estado colombiano y tú, que tienes una empresa en constante crecimiento y búsqueda de nuevos clientes, te habrás hecho la pregunta que da título a este artículo.

En internet puedes encontrar páginas y plataformas de servicios relacionadas con licitaciones, en las que te informan sobre alertas o sistemas de búsqueda, etc. Sin embargo, estos aspectos no son lo único a tener en cuenta, ya que, desde el ámbito legal, existen características especiales que vale la pena observar por parte de los interesados en contratar con el Estado.

Pues bien, en TRÉS LEGAL, te mostraremos un par aspectos legales que debes tener en cuenta a la hora de seguir esta estrategia empresarial, para que cuentes con claridad sobre aquellas particularidades de los negocios jurídicos en los que interviene el Estado, que se distancian un poco de las relaciones comerciales entre particulares.

Una diferencia importante que se presenta en los negocios entre particulares y aquellos en los que participa el Estado, tiene que ver con la libertad contractual. Mientras que en los contratos privados este principio se desarrolla con mayor prolijidad, solamente acatando límites legales que buscan preservar principios como la igualdad, la solidaridad, la justicia, el bien común y la libre competencia, entre otros; en los contratos estatales, la libertad contractual entre las partes tiene un espacio mucho más angosto, teniendo en cuenta que se deben garantizar principios como la transparencia, la economía, la responsabilidad, la ecuación contractual, la publicidad, la selección objetiva, entre otros.

Los principios mencionados, los cuales están desarrollados legal y jurisprudencialmente, tienen influencia en cada una de las fases de los contratos estatales. Lo anterior quiere decir que tanto en las fases pre-contractuales, contractuales y post-contractuales, la no atención de las normas de la contratación pública puede afectar la conveniencia de los negocios, o incluso generar responsabilidades gravosas según el caso. La relevancia de este principio de libertad contractual adquiere su dimensión a la hora de negociar o pactar las cláusulas del contrato, ya que el interesado debe ser proclive a adaptar sus prestaciones a los intereses del Estado, debido a que las entidades estatales en su ejercicio, están sometidos a una serie de procedimientos guiados a su vez por principios de planeación, estudios previos, análisis del sector, que limitan su potestad de negociación.

Otro distintivo que vale la pena mencionar de los contratos estatales es la inclusión de cláusulas extraordinarias, también conocidas como exorbitantes. Estas, son disposiciones que le atribuyen poderes o facultades especiales que no se encuentran en los contratos de derecho común o privado. Ejemplo de este tipo de cláusulas son aquellas que le permiten a la entidad estatal modificar o terminar el contrato de forma unilateral, lo cual es un privilegio que tiene su fundamento en el cumplimiento de los fines del Estado, aún cuando su ejercicio ponga en detrimento la igualdad contractual.

Los anteriores ejemplos, son una muestra de los escenarios a los cuales se puede enfrentar un contratista del Estado. Para que estas relaciones se desarrollen de manera sana y conveniente, es importante que exista una acuciosa revisión de los documentos pre-contractuales, como pueden ser los pliegos de condiciones, términos de referencia o invitaciones. Pero además, como ya lo mencionamos anteriormente, se deben tener muy claras las disposiciones legales y jurisprudenciales que le permitirán al proponente o contratista (según la etapa en que se encuentre) defender sus intereses dentro del marco de la ley.

Si estás interesado en conocer en profundidad cuáles son las modalidades de contratación con el Estado, con sus particularidades y fundamentos legales, puedes comunicarte con nosotros a través del Buzón de Contáctanos o por medio del botón de Whatsapp.

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